Los códigos de barra son unos grafismos formados por barras o puntos negros sobre fondo blanco (otros colores son posibles pero no recomendables) que facilitan a los lectores electrónicos  la posibilidad de hacer una lectura automática. Los códigos de barra en general suelen llevar una leyenda que coincide son el código para que en caso de fallo de los lectores automáticos, éste  pueda ser fácilmente legible por el hombre. 

Todo fabricante asigna a sus productos un código para poder trazar las intervenciones o eventos ocurridos, desde el proceso productivo hasta su desecho, reciclaje o recuperación. Gracias al código de barras universal y unívoco tendremos siempre de lso productos la információn del fabricado desde el origen.

Los códigos de barras disponen de un dígito de control suplementario que cuando se editan se calcula e imprime como resultado de la plicación de una fórmua matemática en la que intervienen todos los demás dígitos. Al leer, el equipo lector repite el cálculo y lo compara con la lectura del dígito de control, si no cuadra, quiere decir que ha habido un fallo de lectura y suena la alarma.

Tenemos muchos tipos de códigos de barras con diferentes criterios de clasificación:

Por el volumen de datos:

  1. 2D: Es el código de barras clásico de dos dimensiones, con capacidad limitada  (20 dígitos aprox) de información en dígitos numéricos o alfanuméricos como el EAN13, 128
  2. 3D: Es el código de tres dimensiones que permite reducir la dimensión y aumentar la capacidad de información (hasta 2.000 dígitos) , son así el PDF 417 , Datamatrix, QR code, 

Por su regulación:

  1. Códigos regulados, por excelencia el EAN13, es un código que hay que comprar, es unívoco para cada producto y es estándar mundial para la identificación de productos comerciales unitarios, en el marco del estándar GS1.
  2. Códigos no regulados: 128: utilizados para informaciones diversas, desde complementarias al producto (lote, caducidad, agrupaciones de producto, etc) hasta para las domiciliaciones en logística

GS1

Es un estándar que establece los criterios con que se organizan los diferentes códigos de barras regulados para disponer de un lenguaje único y universal, y que cada código sea unívoco y facilite la información necesaria para la trazabilidad del producto.